Una nueva patente de BYD describe una arquitectura de batería que utiliza un fluido dieléctrico para refrigerar los módulos mientras mantiene secos los componentes eléctricos.
BYD ha patentado un enfoque diferente de refrigeración de baterías que podría cambiar la forma de evacuar el calor de los sistemas de almacenamiento de energía. La solicitud de patente se presentó en marzo de 2025 y la autoridad china de propiedad intelectual, CNIPA, la publicó hace apenas unos días.
En lugar de recurrir a la refrigeración indirecta convencional, el diseño utiliza un fluido dieléctrico que rodea los módulos de la batería. Los componentes eléctricos que deben permanecer completamente secos están aislados del líquido en un compartimento separado.
Actualmente, la mayoría de los fabricantes de baterías utilizan refrigeración líquida indirecta. El refrigerante suele circular por placas de aluminio situadas junto a los módulos de la batería, evacuando el calor a través de la carcasa del módulo. El diseño patentado por BYD adopta un enfoque diferente al reducir la distancia entre las celdas de la batería y el medio de refrigeración.
Según la patente, la carcasa de la batería está dividida en dos cámaras independientes.
La cámara superior contiene los componentes eléctricos que deben permanecer secos. La cámara inferior está llena de fluido refrigerante, con los módulos y las celdas de la batería situados en su interior y rodeados por el líquido.
Los conductores van desde la cámara inferior hasta la superior, donde sus otros extremos se conectan eléctricamente a los componentes situados en la sección seca.
Esta disposición minimiza la posibilidad de contacto directo entre los puntos de salida de los cables y el fluido refrigerante. Al mismo tiempo, el calor puede transferirse directamente desde las superficies de los módulos de la batería al líquido que los rodea.
Las conexiones eléctricas se dirigen hacia arriba, en lugar de atravesar las paredes laterales o el fondo de la cámara llena de líquido. Según la descripción de la patente, este enfoque también permite que el diseño aproveche la presión hidrostática que el fluido ejerce sobre el módulo de la batería.
La patente describe varias ventajas potenciales de esta arquitectura:
Sin embargo, hay una limitación importante. Por ahora se trata de una patente publicada, no del anuncio de un próximo sistema de producción. BYD no ha afirmado que la tecnología vaya a entrar pronto en producción en serie.
También destaca otro detalle: la patente contempla un fluido dieléctrico en lugar del refrigerante convencional que suele asociarse con los sistemas modernos de baterías para automóviles.
La patente no indica expresamente que la arquitectura se haya desarrollado para baterías de turismos eléctricos o híbridos.
En cambio, su redacción parece apuntar a sistemas estacionarios de almacenamiento de energía. Estos sistemas pueden utilizarse para almacenar electricidad en estaciones de carga y en otras aplicaciones de alta potencia en las que es necesario almacenar y gestionar grandes cantidades de energía.
Esa distinción es importante. La patente no debe interpretarse automáticamente como una prueba de que BYD está preparando una nueva generación de baterías Blade para sus vehículos eléctricos.
Por ahora, la tecnología parece ser un desarrollo de ingeniería independiente centrado en el almacenamiento de energía. Queda por ver si BYD acabará adaptando el concepto a aplicaciones automotrices.