Cinco ruidos habituales de la suspensión pueden señalar problemas específicos y ayudar a los conductores a acotar la causa antes de una revisión.
Un ruido en la suspensión puede dar pistas sobre lo que está fallando. Aunque tengas pensado llevar el coche a un taller en lugar de repararlo por tu cuenta, saber qué sonidos escuchar puede ayudarte a describir el problema con mayor precisión y ofrecer al técnico un mejor punto de partida para el diagnóstico.
La suspensión de un turismo contiene decenas de componentes, y muchos pueden producir golpes o ruidos secos cuando empiezan a fallar.
El sonido exacto depende del componente que esté causando el problema. Entre las fuentes habituales se encuentran:
Los ruidos de la suspensión se notan más al pasar por irregularidades, incluidos los resaltos reductores de velocidad y el pavimento desigual. Prestar atención a algunas pequeñas diferencias puede ayudar a acotar la posible causa.
Las bieletas y los casquillos de la barra estabilizadora pueden ser la fuente de un ruido cuando se gira el volante mientras el vehículo circula por una superficie irregular.
Las barras y los terminales de dirección también pueden hacer ruido al pasar por irregularidades. Una diferencia importante es que un componente de la dirección desgastado puede transmitir al volante una vibración o un golpe perceptible que el conductor nota en las manos.
Los silentblocks de los brazos de suspensión también pueden hacer ruido cuando el vehículo pasa por irregularidades, pero normalmente se trata de un golpe más sordo que parece proceder de la carrocería o del chasis.
Los amortiguadores desgastados o dañados pueden producir un ruido similar. Una inspección visual puede aportar otra pista: un amortiguador averiado puede presentar fugas de líquido.
Los muelles helicoidales rotos tienden a producir chasquidos o crujidos. Si oyes este tipo de ruido, revisa los muelles para comprobar si tienen espiras rotas o dañadas.
Las rótulas de suspensión se pueden comprobar con la rueda levantada del suelo. Mover la rueda de un lado a otro puede revelar una holgura excesiva si una rótula está desgastada. Sin embargo, la holgura de la rueda también puede deberse a un rodamiento de rueda desgastado, por lo que esta prueba por sí sola no identifica el componente averiado.
Como varios problemas de suspensión pueden producir síntomas similares, estas comprobaciones deben considerarse pistas preliminares y no un diagnóstico definitivo. Una revisión profesional de la suspensión puede determinar exactamente qué componente necesita atención.
El desgaste es el motivo más habitual por el que los componentes de la suspensión empiezan a hacer ruido. Los elementos de fijación sueltos o debilitados son otra causa frecuente, seguida de los daños físicos en algún componente.
Un ruido de golpes no significa necesariamente que siempre haya fallado la misma pieza. Las condiciones de conducción en las que aparece el ruido, si cambia al girar y si se percibe algo a través del volante pueden aportar pistas útiles antes de revisar el vehículo.